Colonizadores malditos

por el 17/09/17 at 6:48 pm

Hace años que Cristóbal Colón, el legendario almirante de la mar océana, cayó en la categoría de descubridor maldito.

Se trata de una figura histórica, mas no simpática. De una imagen vinculada al genocidio,  al abuso y a la opresión.

Sin embargo, es indiscutible que el almirante es una figura  transcendental. Con el  descubrimiento de América, produjo un antes y un después en la historia de la humanidad. Mucho se ha escrito sobre las repercusiones negativas y positivas de ese acontecimiento extraordinario.

En los últimos años las visiones acerca de las acciones  y herencias del descubridor del nuevo mundo han  sido seriamente cuestionadas. Ahora mismo  se está haciendo una revisión de la historia  y corren circunstancias  que agitan apreciaciones y producen  miradas disímiles  sobre el pretérito y el presente.

En agosto pasado, en los  Estados Unidos, la primera democracia del mundo, la estatua del descubridor apareció decapitada, en  el neoyorquino parque de Yonkers. Para la  policía de la zona  el acto responde a la ola de violencia racial resurgida en  las últimas semanas, tras la muerte de una joven manifestante a manos de un neonazi en Charlottesville,  Virginia.

Apenas unas horas después, el vandalismo se cebó  contra  un monumento levantado para honrar al mítico  aventurero italiano auspiciado  por España, en el barrio neoyorquino de Queens. Entonces escribieron: “Abajo el genocida”  y “No honremos al genocida”.

En el 2002, el fenecido presidente venezolano Hugo Chávez hizo una particular campaña contra el descubrimiento de América y sus protagonistas. Entonces  creó  por decreto el Día de la Resistencia Indígena en lugar del Día de la Raza. Chávez se justificaba: “Cristóbal Colón fue el jefe de una invasión que produjo no una matanza, sino un genocidio”.

Otro símbolo decapitado

En los últimos días también ha sido atacada la  estatua de fray Junípero Serra, explorador de California,  convertido  en santo en 2015. Desconocidos le cortaron la cabeza a la efigie y la tiñeron con pintura roja en la Misión de Santa Bárbara, en  California.

Este y otros  actos  vandálicos forman  parte  de un movimiento que se opone a que figuras de colonizadores sean enaltecidas por considerar que colaboraron en el exterminio de pueblos indígenas.

Los ataques se  expanden  por distintos puntos de Estados Unidos y son  atribuidos  a grupos extremistas de izquierdas y radicales pro derechos civiles de los negros.

De esta forma estos grupos estarían respondiendo  a  los racistas y supremacistas blancos, a los que ven fortalecidos con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, ascenso que ha removido aguas estancadas y que ha impacto hasta en la forma en que se perciben símbolos y acontecimientos que parecían consolidados como láminas en las percepciones colectivas.

Deja un comentario


Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud